
Cuando abrí el email, no reconocí mi nombre, ni al tipo que me escribía. Aún así, mi médico insistía en que mi crisis de ausencia estaba durando demasiado, y que debía enfrentarme de una vez al divorcio con ese hombre desconocido. Sólo así lograría curarme.
¿Sería el médico el hombre desconocido?
ResponderSuprimirBuena manera de escapar de la realidad, olvidar quien eres y quien es él.
ResponderSuprimirLo del médico es una posibilidad, sin duda, pero no es muy profesional atendiendo a su ex :)
Divorciarse de uno mismo, un ejercicio que, de tanto en tanto, se hace necesario.
ResponderSuprimirSaludos!
divertidísimos los hombres desconocidos, cuando ya los conoces, se vuelven aburridos...
ResponderSuprimirVaya crisis de identidad, extensible también a los que le rodean, eso comienza a ser más bien una distorsión de la realidad. Ahora me dejas en ascuas por saber quién es el médico, y quién es el hombre del que ha de divorciarse y quién es ella!!no se si con tanta duda...entraré en crisis. Un abrazo.
ResponderSuprimir¿Pero qué sería la realidad sin sus ausencias? Aunque sean de uno mismo. Eso, desde luego, el teraputa no lo entendería.
ResponderSuprimir¿Será la protagonista la anónima? En una crisis de ausencia no puede haber presencias, tal vez ella es la desconocida.
ResponderSuprimirMmmm... ausencias que se hacen presencias precisamente por ser ausencias. Que líos a veces.
ResponderSuprimirAbrazos presentes
Las ausencias siempre provocan dudas, y algunos micros tambien. No le deis muchas vueltas, estoy segura de que tarde o temprano la mujer ausente, se dará cuenta de que no se puede divorciar de alguien que desconoce, y decidirá al menos conocerlo. Entonces seguro que entre ambos comienza una bonita relación.
ResponderSuprimirGracias por vuestros comentarios!
Excelente ésta última opinión acerca de la crisis
ResponderSuprimir,curiosamente mi último post igualmente se titula crisis.
¿Y no será que ese mail no era para ella?
ResponderSuprimirCarlos, luego paso a leer tu post crisis.
ResponderSuprimirAlberto, jajaj es una muy buena opción!!!
Curioso comentario el de Adriana... en sí es todo un microrrelato.. jaja
ResponderSuprimirSi Gotzon, Adriana tiene ese no se qué de convertir en buen microrrelato un artefacto del olvido. A ver cuando se anima...a escribir uno!
ResponderSuprimirMuy bueno!
ResponderSuprimirSaludos!
Gracias Nélida, me alegra que te guste, un saludo
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