Noche oscura y lluviosa, de truenos, de escalofríos. Nos habíamos perdido y empezábamos a estar cansados. A lo lejos, una casa reinaba en la noche, y fuimos hasta ella como si se tratase de un trono ante el que arrodillarse. Ciegos de ilusión. Nos recibió un niño, que nos dió algo de comer y nos acompañó hasta una alcoba, donde dormiríamos a cambio de jugar un rato con él al escondite. Accedimos.
A la mañana siguiente, salimos corriendo, la casa estaba en ruinas, sólo reinaba la suciedad, las maderas rotas, y la foto antigua de un niño.
Al menos era un fantasma bueno, pero sólo de imaginarlo se me ponen los pelos de punta.
ResponderSuprimirEra un fantasmita acogedor que quería jugar... puestos a conocer fantasmas, me quedo con este!
ResponderSuprimirAbrazos
La introducción, creo, te quedó un tanto larga. Me parece que queda como descompensado. Introducción (llegan a la casa) + nudo (juegan con el niño a cambio de alojamiento) + desenlace (descubren que el niño estaba muerto y la casa en ruinas). No sé, quizás habría que compactarlo más. O quizás habría que obviar mis comentarios quisquillosos.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Maite a mi aunque bueno, me pasa como a ti, prefiero no jugar al escondite con fantasmas.
ResponderSuprimirAnita, desde luego acogedor era, les abrió las puertas de par en par y les dio cobijo...pero seguía siendo un fantasma.
Víctor, acepto tus críticas constructivas, y agradezco tu opinión.
¡Muy bueno Anónima! Los fantasmas siempre nos sacan de apuros.
ResponderSuprimirSaludos!
¿Por qué se les tiende a tener miedo cuando pueden llegar a ser amigos? jeje
ResponderSuprimirSi Claudia, sobre todo al escribir un microrrelato, jejej
ResponderSuprimirSu, supongo que por la extrañeza, yo no he visto ninguno, y de todos los "fantasmas" que he conocido, ninguno ha llegado a ser mi amigo.
Si, era un fantasma, pero les dio cama y comida... mejor un fantasma amable que muchas personas que andan por ahí ¿no?
ResponderSuprimirJa ja, tendría que verme yo en semejante situación, y luego te digo :)
Bueno, visto así Anita, puede ser mejor que muchas personas eso es cierto. Si te ves en alguna de esas avisa! y nos cuentas tu experiencia.
ResponderSuprimirme encantan los fantasmas!!!
ResponderSuprimirUn fantasma niño. Excelente idea: aumenta la sorpresa del final y lo hace más conmovedor.
ResponderSuprimirConfieso que envidio a los protagonistas,siempre he deseado el encuentro con lo sobrenatural. Por eso mismo, gracias por acercarme a este niñito.
Cordialmente
Patricia
¡Me gustó el micro! :]
ResponderSuprimirEs mejor que el fantasma sea tu amigo...
¡mUCHos salUCHos! :]
Qué bueno que les ha tocado un fantasmita amable, generoso y juguetón!!! ... tan juguetón que rompio todo.!!!
ResponderSuprimirMuy bueno!!!
Un beso grande!!!
Yo tambien me apunto a este fantasma bueno y jugetón, al menos los dejó descansar antes de mostrarles la verdad.
ResponderSuprimirCordiales saludos.
Noche oscura, lluvia y fantasmas... no le falta nada....
ResponderSuprimirDías en que mis ojos desaparecen
ResponderSuprimirbajo el humo de la avenida
duele el cuerpo
la mañana solloza un grito cenizo
la garganta arde
el odio del mundo subraya a los débiles.
Qué cosa soy
en este amanecer de invierno:
un verso suspendido de la bruma,
un triste funcionario
ilusionado con la música.
Días en que mi existencia cruje
y nadie se da por enterado.
anuar iván.
Anuar, no entiendo muy bien tu comentario...¿?
ResponderSuprimirReina, la noche lo tenía todo, hasta el fantasma!
Dario, si, este es un fantasma bueno.Saludos para ti tambien.
Beatriz, eso crees que fue él?, buena versión la tuya. Un saludo.
Hector no me gustaría tener por enemigo a un fantasma, desde luego.
Patricia qué valiente, a mi todo eso me causa escalofríos...prefiero no saberlo.
Adriana, uy!
Mejor no jugar al escondite con desconocidos.
ResponderSuprimirMe recordó a "Los otros" de Amenábar cuando hablas de fotografías.
Lugar extraño para amarse.
ResponderSuprimira mí también sigue gustándome jugar después de muerto.
ResponderSuprimirMuy bueno!
ResponderSuprimirSaludos!